La Fiesta declarada de Interés Turístico Regional es un «oásis» para cámaras con miradas únicas
Un año más el sonido de los cencerros, el colorido de sus diablos y la tradición de padres a hijos marca una Endiablada 2026 dónde cerca de veinte fotógrafos llegados de diferentes puntos del país disfrutaron con sus «disparos» a una fiesta que deja marcado a cualquier prensa people que allí acude año tras año.
Desde lugares tan lejanos como Vigo o Barcelona varios fotoperiodistas ataviados con sus cámaras reflex se dejaron ver este lunes en Almonacid del Marquesado en un compendio de imágenes dignas de un pulitzer.







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