Cuatro meses han pasado ya desde que Andrián abandonó la nave cenicera debido a los cambios estructurales llevados a cabo en la empresa por la crisis. El madrileño no ha abandonado Cuenca y mucho menos Molinos de Papel, lugar en el que convive sin televisión, con bañitos diarios en el río Huécar y apenas 20 vecinos. Todavía le queda un año de paro y en la nueva vida del que fuera pilar básico junto a Manolillo en los comienzos de la nueva era técnica de CMT, fluye la tranquilidad, el silencio y el aire que ha veces tanta falta hace.
Sola ante las cámaras
AMPLIAR FOTO Rebe G afrontó su primer fin de semana "sola" en la redacción de CMMedia La periodista conquense con contrato en prácticas en el Ente desde el pasado mes de febrero (VER NOTICIA) afrontó su primer fin de semana en solitario y al frente de las noticias de...







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