Cuatro meses han pasado ya desde que Andrián abandonó la nave cenicera debido a los cambios estructurales llevados a cabo en la empresa por la crisis. El madrileño no ha abandonado Cuenca y mucho menos Molinos de Papel, lugar en el que convive sin televisión, con bañitos diarios en el río Huécar y apenas 20 vecinos. Todavía le queda un año de paro y en la nueva vida del que fuera pilar básico junto a Manolillo en los comienzos de la nueva era técnica de CMT, fluye la tranquilidad, el silencio y el aire que ha veces tanta falta hace.
Grabando a Joaquín Reyes
AMPLIAR FOTO Laura Balona grabó la felicitación del cómico por el 40 aniversario de la UCLM La técnica de comunicación en la UCLM Laura Balona aprovechó la presencia este jueves del artista Joaquín Reyes, a un acto de humor que organizó un grupo de investigación de...







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