Cuatro meses han pasado ya desde que Andrián abandonó la nave cenicera debido a los cambios estructurales llevados a cabo en la empresa por la crisis. El madrileño no ha abandonado Cuenca y mucho menos Molinos de Papel, lugar en el que convive sin televisión, con bañitos diarios en el río Huécar y apenas 20 vecinos. Todavía le queda un año de paro y en la nueva vida del que fuera pilar básico junto a Manolillo en los comienzos de la nueva era técnica de CMT, fluye la tranquilidad, el silencio y el aire que ha veces tanta falta hace.
Así vivieron los peoples el eclipse total de Sol
AMPLIAR FOTO Una experiencia única para todos La comunidad prensa people vivió este miércoles 12 de agosto una jornada histórica desde un lugar de observación tan privilegiado como es la ciudad de Cuenca. En las laderas de la montaña junto al barrio de Villa Román se...







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