Cuatro meses han pasado ya desde que Andrián abandonó la nave cenicera debido a los cambios estructurales llevados a cabo en la empresa por la crisis. El madrileño no ha abandonado Cuenca y mucho menos Molinos de Papel, lugar en el que convive sin televisión, con bañitos diarios en el río Huécar y apenas 20 vecinos. Todavía le queda un año de paro y en la nueva vida del que fuera pilar básico junto a Manolillo en los comienzos de la nueva era técnica de CMT, fluye la tranquilidad, el silencio y el aire que ha veces tanta falta hace.
Culmina el rodaje para los peoples
AMPLIAR FOTO Se trata del cortometraje de Santi Coletas sobre la vida de Jorge Manrique La primera parte se rodó el pasado mes de octubre en la inmediaciones de Castillo de Garcimuñoz (VER NOTICIA) y este sábado finalizaba la fase de producción en la iglesia de...







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