Cuatro meses han pasado ya desde que Andrián abandonó la nave cenicera debido a los cambios estructurales llevados a cabo en la empresa por la crisis. El madrileño no ha abandonado Cuenca y mucho menos Molinos de Papel, lugar en el que convive sin televisión, con bañitos diarios en el río Huécar y apenas 20 vecinos. Todavía le queda un año de paro y en la nueva vida del que fuera pilar básico junto a Manolillo en los comienzos de la nueva era técnica de CMT, fluye la tranquilidad, el silencio y el aire que ha veces tanta falta hace.
RNE Cuenca desde la Escuela de Arte Dramático por el «Día de la Radio»
AMPLIAR FOTO Retransmitieron en directo parte de su programación diaria este viernes 13 de febrero en "honor" a este medio de comunicación Los alumnos ofrecieron a los oyentes una ficción sonora de Lope de Vega como plato estrella en un plató de radio "improvisado"...







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