El cementero Chamizo se «calzó» un trabuco en pleno apogeo de disparos entre Moros y Cristianos en las fiestas de Valverde del Júcar en Cuenca este domingo por la mañana.  Un hecho insólito el del periodista extremeño, ya que lo normal en esta «ruidosa» festividad es permanecer el menor tiempo posible cerca de la zona de batalla.

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