Bien fuerte tuvo que sujetar el trípode Texeda Hijo esta mañana para que la cámara no saliera «despedida» contra el suelo mientras buscaba un «cenital» del fósil de un cráneo de dinosaurio presentado en el Museo de las Ciencias de Cuenca.  Esta «maniobra» no es muy habitual para los cámaras, aunque cuando requieren de ella para grabar algún planito «molón» han de prestar suma atención para que el «aparato» no sufra y termine por el suelo.

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