Los que más pronto se levantan y los que más tarde salen de trabajar. En este loco mundo periodístico sin horarios analizamos como madruga el sol y como se acuesta la luna en nuestros «sufridos» periodistas.

Diego Presi y Aichiber se turnan una semana cada uno para levantarse a eso de las 6 de la mañana, hacer la reunión media hora más tarde con Toledo y empezar el primer informativo matinal de SER Cuenca a las 6:50. Los serenos tienen la recompensa de acabar la jornada en esta semana madrugadora a las 15h y así disfrutar plenamente de una tarde libre. Aichiber cuenta anécdotas como «llegar a la radio sin las llaves, salir de casa con temperaturas de 8 grados bajo cero o dormirme llegando fuera de tiempo al info el…. 11 de Marzo». Aún así no cambiaría el turno por otro que consista en entrar y salir más tarde, justo lo que hacen los dieros Dani Guijarro, Amparo Muñoz y Laura Cierre.
Revisar las páginas ya escritas, coordinar los temas y dar el visto bueno a las cabeceras de Cuenca, Guadalajara, Toledo y Albacete. Ese es el trabajo de los más trasnochadores de la prensa de Cuenca, cuya hora de salida gira en torno a las 24 horas.

Laura Cierre lleva 5 años trabajando como redactora en El Día de Cuenca, los dos últimos en la sección de cierre. Para Laura «lo peor es no poder hacer planes a las típicas horas que la gente queda para tomar cañas, ir al cine o cenar. Te ves cenando en tu casa a las tantas y sin nada interesante en la tele». Al día siguiente entran a las 12:30 y están cerca de una hora avanzando trabajo, por la tarde vuelven a las 17 y salen sobre la medianoche. Además del cierre realizan reportajes desde la redacción ( de mesa) y solo Dani sale de vez en cuando a cubrir temas de agricultura. Laura Villacañas no lo cambiaría ya que ve imposible el madrugar tanto, además hay turnos y libranzas que hacen que todo se lleve mejor.

Para unos y otros ( serenos y dieros) enhorabuena por ser tan cumplidores en horas tan atípicas.

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