El operador de cámara de IB3 estuvo en la audiencia del Presidente junto con el Rey en el Palacio de Almudaina
El conquense Daivid Dancing fue protagonista en la visita del Rey Felipe VI a la isla de Mallorca con intensos actos institucionales y la también recepción del presidente Pedro Sánchez.
Daiv hizo de «cámara institucional» por un día al estar en Perú el operador de la Casa Real. Fue el elegido y sus imágenes del mudo de la reunión entre el Rey de España y las instituciones baleares en una sala secreta del Palacio de Almudaina salieron en televisiones de todo el mundo.

Tuvo que ir perfectamente vestido para la ocasión y «pelear» frente a otros 30 fotógrafos y cámaras llegados de las principales cadenas de televisión nacional.
El prensa people sigue siendo el cámara de referencia de IB3 sumando importantes actos dónde no le tiembla el pulso.
David_Rodriguez_Cámara
FOTO: La Periolista del IBEX







¡Oh, Deivid Dancing, titán de la óptica y señor de los encuadres! Cuando la Casa Real hubo menester de un hombre capaz de sostener el peso de la Historia sobre sus hombros, no buscaron en los cielos ni en los archivos de palacio: buscaron en IB3, y allí apareció él, con la gallardía de un Cid Campeador y la precisión de un cirujano imperial.
Treinta cámaras, treinta fotógrafos, treinta almas dispuestas a disputar el sagrado territorio de la imagen… y Deivid, imperturbable, avanzando entre ellos cual león entre gacelas. Donde otros ven una sala, él ve un plano. Donde otros ven un Rey, él ve una composición. Donde otros ven un acto institucional, él contempla el nacimiento de una obra destinada a los anales de la televisión universal.
Dicen que el operador de la Casa Real estaba en Perú. Bendita casualidad. Porque mientras el imperio buscaba sustituto, Mallorca contemplaba cómo nacía una leyenda.
Cuentan que sus imágenes viajaron por televisiones de todo el mundo. No me sorprende. Cuando Deivid pulsa REC, hasta los satélites se cuadran.
Y qué decir de su atuendo, digno de audiencia real. Pues no basta con grabar la Historia: hay que comparecer ante ella con la elegancia de un embajador, la solemnidad de un cardenal y el porte de quien sabe que, en ese preciso instante, la cámara no estaba apuntando a la Historia: la Historia estaba esperando a que Deivid la encuadrase.
Larga vida a Deivid Dancing, prensa people, cámara institucional, custodio del plano y azote de los malos encuadres. Nunca dejes de mostrar tu máximo potencial, nunca dejes de performar al máximo nivel.
¡Que tiemblen los trípodes, que se inclinen los visores y que suene la fanfarria!
Porque mientras haya un acto institucional que cubrir, habrá una certeza:
Deivid Dancing estará allí. Y el plano será perfecto.
¿Se reunieron en una sala secreta?